domingo, 15 de abril de 2012

INDICE DE BARTHEL

La valoración funcional es el proceso dirigido a recoger información sobre la capacidad del anciano para realizar su actividad habitual y mantener su independencia en el medio en que se encuentra.
 Conforme avanza el grado de deterioro funcional aumenta el riesgo de mortalidad, el numero de ingresos hospitalarios y la estancia media, las visitas médicas, el consumo de fármacos, el riesgo de institucionalización y la necesidad de recursos sociales.
En este sentido, la evaluación de la discapacidad está adquiriendo una relevancia cada vez mayor.
El índice de Barthel es un instrumento ampliamente utilizado para este propósito y mide la capacidad de la persona para la realización de diez actividades básicas de la vida diaria, obteniéndose una estimación cuantitativa del grado de dependencia del sujeto.

 

Fue publicada en 1965, y es la escala más internacionalmente conocida.  El IB es útil para valorar la discapacidad funcional en las actividades de la vida diaria.


Las AVD incluídas en el índice original son diez: comer, trasladarse entre la silla y la cama, aseo personal, uso del retrete, bañarse/ducharse, desplazarse (andar en superficie lisa o en silla de ruedas), subir/bajar escaleras, vestirse/desvestirse, control de heces y control de orina.


 Las actividades se valoran de forma diferente, pudiéndose asignar 0, 5, 10 ó 15 puntos. El rango global puede variar entre 0 (completamente dependiente) y 100 puntos (completamente independiente). 
El IB ayuda a orientar los esfuerzos del personal encargado de atender al paciente anciano en el progreso de la capacidad funcional del mismo. Aunque tenga algunas limitaciones, otros índices alternativos no han demostrado ser más ventajosos. El IB ha sido aplicado fundamentalmente en ámbitos hospitalarios y en centros de rehabilitación pero su posible utilidad en determinados estudios epidemiológicos (sobre todo población anciana y población institucionalizada) debe ser también tenida en consideración. El IB ha sido recomendado por el Royal College of Physicians of London y por la British Geriatrics Society como patrón para la valoración de las AVD en las personas ancianas.


BIBLIOGRAFIA

Cid-Ruzafa Javier, Damián-Moreno Javier. Valoración de la discapacidad física: el indice de Barthel.
Rev. Esp. Salud Publica [revista en la Internet]. 1997 Mar [citado 2012 Mayo 27] ; 71(2): 127-137. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1135-57271997000200004&lng=es.

sábado, 14 de abril de 2012

TEORÍA DE LOS RADICALES LIBRES

La piel humana está constantemente expuesta al aire, radiación solar, contaminantes ambientales, u otros estímulos mecánicos y químicos, que son capaces de inducir la generación de radicales libres, así como especies reactivas del oxígeno (anión superóxido, oxígeno singlete y radicales hidroxilos) de nuestro propio metabolismo. 
 La piel humana está constantemente expuesta al aire, radiación solar, contaminantes ambientales, u otros estímulos mecánicos y químicos, que son capaces de inducir la generación de radicales libres, así como especies reactivas del oxígeno (anión superóxido, oxígeno singlete y radicales hidroxilos) de nuestro propio metabolismo.


Por esta razón es fundamental para un organismo mantener un equilibrio estable y un sistema de redox regulado para prevenir la acumulación de estas especies reactivas que dan el origen a los procesos de envejecimiento. 

Una evidencia que soporta esta teoría es aquella en donde se ha demostrado que células crecidas bajo condiciones de hipoxia exhiben una vida más prolongada que aquellas células crecidas bajo altas concentraciones de oxígeno, una vez más demostrando el papel del metabolismo mitocondrial sobre el envejecimiento celular.


La única protección de nuestra piel está en su protección endógena (melanina y antioxidantes enzimáticos) y antioxidantes que consumimos de los alimentos (vitaminas A, C, E, etc.) La estrategia más importante para reducir el riesgo de daño solar por rayos ultravioletas es evitar la exposición al sol y el uso de protectores solares. El siguiente paso es el uso de antioxidantes exógenos por vía oral o mediante aplicación tópica.

                               



Los antioxidantes funcionan donando electrones con lo que evitan que los radicales libres los roben de nuestras células. Desde hace varias décadas se sabe que las vitaminas C y E y el Beta Caroteno poseen propiedades antioxidantes. Del mismo modo se sabe que los minerales selenio, zinc, manganeso y cobre cumplen una funcion importante ayudando a activar el sistema de defensas contra los radicales libres de nuestro cuerpo. Hoy en día, sin embargo, se ha descubierto que un buen número de alimentos, específicamente de origen vegetal poseen propiedades antioxidantes que en varios casos son mucho más poderosas que las de las vitaminas ya mencionadas.

Un dato importante acerca de los antioxidantes es que ninguno tiene la capacidad de controlar los diversos tipos de radicales libres y productos de oxidación que se producen en el organismo. Algunos antioxidantes se encargan de un tipo de radical libre mientras que otros se encargan de otros. Otro dato importante es que una vez un antioxidante lleva a cabo su labor protectora se convierte también en un radical libre. En ese momento varias cosas pueden suceder. Otro antioxidante puede venir en su auxilio y regenerarlo, también el antioxidante puede autodestruírse o en el peor de los casos puede reaccionar con alguna parte de la célula causando daños. Por esta razón muchos investigadores entienden que no es saludable concentrarse en ingerir grandes cantidades de uno o dos antioxidantes sino que es importante ingerir una variedad de estos.


La radiación ultravioleta puede provocar daño oxidativo también al ADN mitocondrial . El envejecimiento es un fenómeno multifactorial que se caracteriza por el aumento de la susceptibilidad a la pérdida celular y el declive funcional, donde las mutaciones y el daño del ADN mitocondrial podrían ser importantes en la formación de fotodaño y cáncer de piel.




BIBLIOGRAFÍA

Borut P, Raja D. Free Radicals and Extrinsic Skin Aging. Dermatology Research and Practice, vol. 2012; Article ID 135206, 4 pages, 2012. doi:10.1155/2012/135206.


Vargas F, Rivas C, Nursamaa A, Zoltan T. Reacciones de radicales libres con relevancia biológica en la teoría del envejecimiento. Avances en Química 2007; 2: 3-15.












martes, 3 de abril de 2012

¡Bienvenida!

Hola, mi nombre es Irene Catalán, hoy empiezo mi blog, constara de 16 entradas correspondientes a cada tema dado en nuestra asignatura de cuidados del anciano.
En cada entrada hablaré sobre algún tema de geriatría basado en la evidencia científica, aportando algunas conclusiones. De esta manera cada uno de mis compañeros y yo tendremos un blog con los temas mas interesantes y conclusiones sobre ello, con lo que ampliaremos nuestros conocimientos generales de la geriatría de una forma diferente. 

Espero realizar de forma satisfactoria este proyecto, puesto que es la primera vez que desarrollo un trabajo de estas características.
Muchas gracias.